lunes, 2 de febrero de 2026

  JOSÉ LUIS FALCÓ  IN MEMORIAM  

  

Comenzó este año 2026 con una muy mala noticia: el fallecimiento de José Luis Falcó. 

La prensa ha destacado su importancia como poeta y figura clave de la Valencia literaria de los 70 y 80. 

Voro Contreras en el diario Levante nos recordaba que "con su muerte desaparece una de las voces más discretas pero más constantes de la poesía valenciana de la generación de los 70, así como un testigo privilegiado y protagonista activo de la intensa vida literaria que se desarrolló en los cafés del barrio del Carmen durante las décadas de los setenta y ochenta".


Su labor como poeta, profesor, ensayista, o antólogo, merece un estudio pormenorizado que quedará para más adelante.

Por el momento, Wenceslao Ventura me ha remitido el poema, que copio a continuación, con el que quiere rendir homenaje a nuestro común amigo:


                               En memoria de José Luis Falcó, poeta

 En la tarde solitaria recibo la visita de tu muerte.

Vino por los corredores. No era una figura humana

Con túnica negra y una guadaña.

Era una pobre bestezuela de ojos ciegos.

Me dijo que ya habías muerto

Que ahora en espíritu caminabas

Entre arbustos y profundidades.

              

                     No por esperada dejó de ser absurda.

Me quedé en el sofá tapado hasta la barbilla

Luego me asomé, vi que la bestezuela ya no estaba

Tal vez había vuelto al depósito del carbón.

Tan sólo era la mensajera de la oscuridad definitiva.

             

                      Me voy quedando dormido

Dentro de este pijama del ahogo

Floto entre imágenes

Vuelvo a un año lejano

La vida oliendo, inconfundible, a melocotón,

A piel nueva

A breve tormenta de verano.

           

                      Y parece que pierdo el hilo

Que dentro de mí oigo tu risa, noble,

En una hora trasnochada.

Recuerdo algunos poemas tuyos

Como se recuerda un decorado

Desde el alféizar de la ventana,

Como entrar en la hendidura de un algarrobo

En la humareda del corazón.

          

                     Ahora estás aquí sentado

En el sofá que extiende las vivencias compartidas

Vistes elegante tal un pianista de jazz

Delgado y misterioso como un samurái.

           

                    Poeta del desierto blanco

Y ahora ave. Sí, un cormorán,

Sobre las aguas de los arrozales.

 

                   Iré de nuevo a la ciudad

Que fue nuestra una vez.

Siento alegría al rozarte aquí en espíritu

Y te acompaño hasta la puerta.

              Hasta el mismo resplandor.

    José Luis,

                        eras un rey sonriente.

                                                 

Wenceslao Ventura

  (1 de febrero de 2026)