sábado, 29 de julio de 2017

Esa ausencia infinita (Poema)



ESA AUSENCIA INFINITA


Esa ausencia infinita
marcada por el silencio,
que se repliega y esconde
en las cosas,
en las formas,
que ya no puedes tocar.

Objetos huérfanos,
que te extrañan
abandonados a su suerte,
y nos miran
desde una distancia
insalvable.

Herramientas impregnadas
de ti,
que te añoran
y nos dicen,
con el silencio de las formas,
que ya no estás,
que te fuiste
para dejarnos solos
y hacernos sentir
que sin tu presencia
esos objetos carecen
de vida y de sentido.

jueves, 27 de julio de 2017

Esa ausencia infinita (Intro)

Entro en la que fue cocina de mi madre hasta hace casi trece años ya, y la presencia de objetos que ella manipuló durante lustros me impele a dialogar con ellos, con una sensación entre desesperanzada y dulcemente melancólica.

miércoles, 6 de julio de 2016

La sombra ataca de nuevo

A la espera de poder mantener el ritmo de publicación y los contenidos que quisiera,
la sombra vuelve por sus fueros.



miércoles, 17 de febrero de 2016

Decíamos ayer






NOCTURNO DE SAN ILDEFONSO

1

Inventa la noche en mi ventana
otra noche,
otro espacio:
fiesta convulsa
en un metro cuadrado de negrura.

Momentáneas
confederaciones de fuego,
nómadas geometrías,
números errantes.

Del amarillo al verde rojo
se desovilla la espiral.

Ventana:
lámina imantada de llamadas y respuestas,
caligrafía de alto voltaje,
mentido cielo/infierno de la industria
sobre la piel cambiante del
instante.

(…)

                          Octavio  Paz

domingo, 16 de febrero de 2014

Los impulsores de 'Bananas' fueron fundamentalmente tres jóvenes kamikazes acompañados, eso sí, por varios cómplices necesarios entre los que me llegué a encontrar: Fernando Garcín Romeu, Jesús Rodrigo y Uberto Stabile.

Veamos la primitiva redacción al completo:


miércoles, 12 de febrero de 2014


 Me ha costado encontrar, en mis desordenados archivos, el resto de números de 'Bananas'. La espera, no obstante, creo que habrá merecido la pena.

En octubre de 1979 sale a la calle el número 3, resultado de una frenética y juvenil creatividad. En la página 5, se encuentran los que serían mis primeros versos sometidos a una modesta luz pública.

Reproduzco aquí, sucesivamente, la portada y la citada página. En ella aparecen unos poemas primerizos, vagamente impregnados de un surrealismo que, por momentos, recuerda al del mi muy querido Lorca de 'Poeta en Nueva York'; con toques, menos reconocibles, del Neil Young de 'The Needle and the Damage Done' ('Harvest', 1972).